miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tierra

Por fin estaba en la Tierra.
Vuestro planeta me pareció primero bonito, pero al veros (humanos), recordé que estaba allí para vengarme.
Vi un Plátano con un cartel de <<Plátano Malvado>>. Ese era mi seudónimo. Irina me había contratado un taxista para que me llevara dónde yo quisiera, sin cansarme.
Subí a ese cacharro amarillo con la matrícula medio descolgada (aunque por dentro ese coche estaba en perfectas condiciones) y le dije a el conductor que me llevara a... no lo diré. No diré el nombre porqué es secreto.
Total, que me llevó hasta ahí, dónde tuve que cojer un autobús.

Como no estoy muy de humor hoy, no seguiré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡¿Pero a què esperes?! ¡¡Deixa de llegar això i comenta ja!!