sábado, 10 de noviembre de 2012

El inicio de mi viaje

Esta es la historia de mi viaje hasta llegar al parque zoológico.

Todo empezó un viernes por la mañana. El día anterior había estado haciendo las maletas para llegar al planeta Tierra y vengarme.
Dejé una nota en la mesa de la cocina para mamá, papá y mis hermanos, en la que decía lo siguiente:
<< Queridos papá, mamá y hermanos,
Debo emprender un largo viaje hacia la Tierra, el planeta de esos seres malignos que tanto daño nos hicieron. Quiero que sepáis que aún así, no os olvidaré y que os querré vaya donde vaya.
A partir de ahora malvadamente, yo>>
Y partí.
EL avión en el que viajé, Hugo el Plátano
Llegue al aeropuerto, donde embarqué en un avión llamado "Hugo el Plátano".
Hugo el Plátano (no el avión, sino el Plátano), fue el que cambió por completo nuestro mundo, a base de diálogo. Siempre había sido mi ídolo, pero cuando vosotros, los humanos, nos hicisteis lo que nos hicisteis y yo intenté dialogar y no me funcionó, dejó de serlo. Y ahora mi ídolo es Carlos el Plátano, que fue anterior a Hugo y que fue al que le cambiaron las cosas. Quiero decir que era el malo y que lo que Hugo cambió, fue lo que había impuesto él, a base de guerras. Da igual.
Subí al avión, triste pero ilusionado.
Fueron 34 horas de viaje. Había unas azafatas muy simpáticas, que me hicieron reflexionar sobre si debía marcharme o no. Pero yo ya había empezado, y echarse atrás es de humanos.

Y ya está. Bueno, no está pero no cuento más ahora, que queda muy cursi y no quiero que creáis que no soy malvado.

4 comentarios:

  1. Puedes volver a tu mundo. Las patatas te llevamos una ventaja de cojones. Ríndete.

    ResponderEliminar
  2. Hmm..Estoy interesado en como continua tu historia,sigue escribiendo platano ;)

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡¡WWWWEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!

    Digo... claro que seguiré escribiendo. Los Plátanos no somos como los humanos o las PATATAS.

    Por cierto, Patata, deja ya tu estúpido plan de conquistar la Tierra, mis aliados se están expandiendo por el planeta, no tienes NADA que hacer.

    ResponderEliminar

¡¿Pero a què esperes?! ¡¡Deixa de llegar això i comenta ja!!