sábado, 6 de julio de 2013

Seguim amb la meva historia

Vaig agafar l'autobús quan el sol encara no s'havia post. Els seients eres asquerosos, tots plens de pols i aquelles coses a les que els humans anomeneu "xiclets". Vaig decidir no seure allà ja que no em venia gaire de gust agafar el sida.
Finalment vaig arribar al meu destí: l'enorme ciutat de B no ho tenso dir. Vaig seguir el meu camí per les cloaques, ja que no crec que els humans estigueu gaire acostumats a veure un Plàtan genialment guapo amb ulleres de sol caminant pels carrers, oi? El cas es que vaig mirar al meu voltant i... CHAN CHAN CHAAAAAAAAAN!! Perdut. Ni p*ta idea d'on era. Un enorme camió amb un enore logo de lletres enormes i grogues, verdes i vermelles estava descarregant unes quantes fruites com jo. Devien ser els meus aliats! I si no ho eres em donava exactament igual, serien els meus servents, llavors.
Com un desesperat, vaig mirar per tot arreu en busca de la caixa dels Plàtans, per poder començar a reclutar personal. Faria com els militars des E.E.U.U.: "Vols viure aventures com en un videojoc? No saps què fer de la teva vida? Ets major de divuit anys i no tens por de que els teus pares es cabrejin amb tu com a "Dos hombres i medio"? Allista't! Serviràs al teu país i lluitarás contra els malfactors que volen destruir la nostra estimada pàtria! Seràs un valent! Bla, bla, bla..." (Dos hombres i medio: Comédia televisisva en la que Charlie Sheen (Charlie Harper) i Nosequenosecuantos (Alan Harper)junto al joven Angus T Nosequé (Jake Harper) aprenderàn a ser hombres. Todo comienza cuando Alan i Jake se mudan a casa de Charlie \Aquesta és més o menys la descripció que en fa NEOX/)
Tornant a lo que explicava, que no estem a lo que estem (sí, et miro a TU, a TUUU), vaig intentar parlar amb aquells plàtans estú*ids i apilats, però no en vaig conseguir res; ells no havien sortit mai de la Terra, nascuts i criats en una platanera a unes illes anomenades "Gran Cantania" o alguna cosa així. No havien vist mai Platalandia! I tot per culpa vostra, humans!!
Bé, com que no vaig aconseguir res úitil d'aquells plàtans vaig decidir anar a parlar amb altres fruites. Però... REQUETECHAN CHAN CHAAAAN!! HORROR!! Un humà havia agafat la caixa i ens estava portant cap a l'entrada d'un lloc on a sobre la enorme porta (d'entrada, per si algú no hi arriba) Hi havia un cartell on posava: ZOO. Anda! Fíjate tu! Merda... fijate... era el logo que hi havia al camió. SHIT!!! I jo sense adonar-me'n! Es de ser humanos, oiga!

I... corte seco!! Aquí acaba el capítol d''avui. Espero que us hagi pet potar a tots i que hagueu hagut d'anar a urgències.

Malvadament, jo.

Aixxx... no m'agrada com queda això de "Malvadament, jo"... prefereixo "Malvadamente, yo". Així que encara que les entrades siguin en català, les finalitzacions d'aquestes seràn en castellà.

Malvadamente, yo (me gustaaa)

martes, 21 de mayo de 2013

Puñetero melocotón...

A ver...
El melocotón - sí, me refiero a PeachKing - me suplicó de RODILLAS que volviera a publicar en el blog, aqunque no hay ni dios que lo lea. Pero... ¿quién se puede resistir a un melocotón SUPLICANDO DE RODILLAS? Nadie. no mintais, vosotros tampoco, insensibles.

Peeeero... como soy un poquito puñetera, ¡¡¡PIENSO ESCRIBIR EN CATALÁN!!! Sí, melocotón, has oído bien... CA-TA-LÁN. Bueno, alguna que otra entrada en castellano va a caer, aunque aquí no siga el blog ni dios. Además, no voy a joder mucho al melocotón, pero bueno...

P.D.: Por si alguien siguiera el blog i fuera MUY tiquismiquis - no miro a nadie, MELOCOTÓN - aviso que mi catalán es absolutamente perfecto, pero no me sale de los huevos  apetece escribir bien, así que muuuuuuuchos castellanismos se van a poder criticar.



Malvadamente, Yo.   /   Malvadament, Jo.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Esta es la entrada de finalización del blog.
Como casi no hay seguidores y nadie mira el blog, ha llegado el momento de deicir adiós.
Lo digo como Marta, creadora del blog: ¡¡¡os habéis quedado sin saber el por qué de la maldad del Plátano, jodios!!! ¡¡Por no mirar las entradas!!
Ale, ya me he quedado tranquila. Que papá Noel os traiga carbón a todos.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tierra

Por fin estaba en la Tierra.
Vuestro planeta me pareció primero bonito, pero al veros (humanos), recordé que estaba allí para vengarme.
Vi un Plátano con un cartel de <<Plátano Malvado>>. Ese era mi seudónimo. Irina me había contratado un taxista para que me llevara dónde yo quisiera, sin cansarme.
Subí a ese cacharro amarillo con la matrícula medio descolgada (aunque por dentro ese coche estaba en perfectas condiciones) y le dije a el conductor que me llevara a... no lo diré. No diré el nombre porqué es secreto.
Total, que me llevó hasta ahí, dónde tuve que cojer un autobús.

Como no estoy muy de humor hoy, no seguiré.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Ole yo y mi blog

Canvio de tema.

¡¡¡OLE YO Y MI BLOG!!!

¡¡Han visitado el blog personas de España (evidentemente), de Alemania, de el Reino Unido y de los Estados Unidos!!

No habrán entendido nada, pero para eso está Google Translate (también conociodo cono Google Traductor).

Solo era eso.

Malvadamente (pero ilusionado), yo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Mi nuevo yo

Tan solo pude dormir 5 minutos, ya que ese puñetero bebé de al lado no paraba de gritar y llorar.
Volví a llamar a casa, pero no respondieron.
Unos dos minutos luego, se me presentó Irina. Me dijo:
- Oye... no deberías invadir la Tierra. No me quiero inmiscuir,  pero no creo que sea lo mejor.
- Iria, nunca me perdonaría no haberme vengado. Lo necesito.
- Pero... ¡tu no eres así!
- Ahora sí.
- Pues este tu no me gusta. Prefiero ese tu tan pacífico, tan amable y comprensivo.
- Y yo. Pero durante una temporada, no voy a ser así.
- Pues cuando tu tu bueno vuelva me llamas. Aún así... ven a verme de aquí a un mes a un bar de New York. Está debajo del cartel de bienvenida.
- De acuerdo.
Se fue un poco triste. Miró a ese bebé tan llorón y le sonrió. Y él se calló. No dijo nada más en todo el viaje.
Pensé en esa conversación todo el viaje. No me podía sacar de la cabeza esa cara triste que puso Irina. No pude reprimir esas lágrimas que llevaba todo el día aguantando.
Pasaron las horas y desembarcamos. Irina se acercó:
- Adiós.
- Adiós.
- Oye... da igual.
- He de partir.
- Adiós.
Me puse las gafas de sol y me marché.

El reencuentro

Miré por la ventanilla empañada. Por encima del ala pude ver el cielo. Miré unos pájaros migratorios que iban en nuestra dirección. Los observé a fondo y pude distinguir, entre sus pequeñas patas, unas cuantas cartas. Ninguna para mi. Me hicieron pensar en lo que acababa de emprender y decidí ir al baño a llamar a mi familia.
Entré al baño y marqué el número de teléfono.
Esa melodía de llamada en espera me inquietó. Cada silencio entre pitido y pitido me daba esperanzas de que lo descolgarían, pero ese dichoso "tuuuuuuut-tuuuuuuut" volvía a empezar y se repetía mi sensación.
Después de tres minutos interminables de llamada sin nadie al otro lado del teléfono, una voz tranquila me dijo:
- Perdone, hay cola para el lavabo... ¿tiene para mucho?
Salí y vi a Irina, una antigua compañera de escuela. Me saludo alegremente y me dijo que me sentara, que íbamos a entrar en una zona de turbulencias. También dijo que cuando nos pudiésemos levantar, la buscara en el piso de abajo.
Esta es Irina
Y eso hice, pasadas esas rachas de temblores y golpes de cabeza con el de al lado, fui al piso inferior.
La vi sentada (era su rato de descanso) en un taburete, tan radiante como siempre. Me acerqué a ella y me senté al lado. Entonces, animada, me dijo:
- ¡Aquí estás! ¿Cómo te va? Ya ves que a mi no muy bien... estoy haciendo de azafata. ¿Qué vas a hacer en la Tierra?
- Emh... estoy bien. Voy a conquistarla.
- Por aquel incidente de...
- Si, ese.
- Es una pena... ¿Lo has pensado bien? Es algo muy fuerte, y lo sabes. Además, ¿tu no eras pacífico?
- Lo era. Y, creeme, lo he pensado bien.
Estuvimos un rato hablando y recordé el porqué de mi aprecio (y amor) hacia ella. Era tan natural y agradable hablar con ella, que hasta un asesino en serie confesaría.
Cuando tan solo quedaban 12 horas de viaje, volví a mi asiento para descansar.

Y aquí me quedo, que sino luego no puedo contar nada.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El inicio de mi viaje

Esta es la historia de mi viaje hasta llegar al parque zoológico.

Todo empezó un viernes por la mañana. El día anterior había estado haciendo las maletas para llegar al planeta Tierra y vengarme.
Dejé una nota en la mesa de la cocina para mamá, papá y mis hermanos, en la que decía lo siguiente:
<< Queridos papá, mamá y hermanos,
Debo emprender un largo viaje hacia la Tierra, el planeta de esos seres malignos que tanto daño nos hicieron. Quiero que sepáis que aún así, no os olvidaré y que os querré vaya donde vaya.
A partir de ahora malvadamente, yo>>
Y partí.
EL avión en el que viajé, Hugo el Plátano
Llegue al aeropuerto, donde embarqué en un avión llamado "Hugo el Plátano".
Hugo el Plátano (no el avión, sino el Plátano), fue el que cambió por completo nuestro mundo, a base de diálogo. Siempre había sido mi ídolo, pero cuando vosotros, los humanos, nos hicisteis lo que nos hicisteis y yo intenté dialogar y no me funcionó, dejó de serlo. Y ahora mi ídolo es Carlos el Plátano, que fue anterior a Hugo y que fue al que le cambiaron las cosas. Quiero decir que era el malo y que lo que Hugo cambió, fue lo que había impuesto él, a base de guerras. Da igual.
Subí al avión, triste pero ilusionado.
Fueron 34 horas de viaje. Había unas azafatas muy simpáticas, que me hicieron reflexionar sobre si debía marcharme o no. Pero yo ya había empezado, y echarse atrás es de humanos.

Y ya está. Bueno, no está pero no cuento más ahora, que queda muy cursi y no quiero que creáis que no soy malvado.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Plan malvado

Ya se me ha pasado. Sigo siendo malvado.
Mis temibles socias Mandarinas Militares
Hoy os contaré TODA la verdad sobre mí. Soy un invasor. Sí, lo sé, he sido muy discreto. ¿A que no teníais ni idea? Pues sí. Invasor.
Y mis "maletas" son mi equipo tecnológico, que me ayudará a conseguirlo. Tengo acceso a vuestra base de datos. La de TODOS. Puedo borraros todos los datos que tengáis en vuestro ordenador. Si lo hiciese, todos vosotros estaríais ocupados arreglandolo y yo podría enviar mis tropas de mandarinas a vuestras casas para repartir canicas y os caeríais cuando las pisarais.
Entonces habría un colapso en los hospitales y algunos moriríais por enfermedad. I yo podría repartir mis lanzadores de misiles y os amenazaría a todos de muerte. ¡¡¡Y como sois tontos y además humanos, obedeceríais mis ordenes para no morir y yo obtendría mi venganza!!! ¡¡¡Muajajajajajaja!!!
Sí, venganza.
Y ya no cuento más que no me quedará nada para contar luego.




PD: ¡¡¡¡Patata Aplastasueños, el mundo es NUESTRO!!!!

miércoles, 7 de noviembre de 2012

2a entrada

Por fin me libré de esos malditos guardias. Con la ayuda del saco de pulgas (Copito), me he escapado de ser tirado a la basura: Copito ha fingido que me iba a comer para que no sospecharan que hay el mismo Plátano desde hace un mes.

Hablaré de Platalandia. Platalandia es mi origen. Antes de venirme aquí a exterminaros pasar unos días de vacaciones, vivía en una pequeña casita de ahí.
De vez en cuando venia la pesada de mi madre a llevarme unos tupers de comida. Y a veces venía con mi padre, un Plátano muy duro.
Recuerdo cuando yo era pequeño. Solía jugar con mis hermanos en un campo al que llamábamos "Planeta Tierra". El Planeta Tierra era para nosotros lo más importante del mundo. Lo llamábamos así porque todos nosotros soñábamos en ir un día de vacaciones a vuestro estúpido fantástico planeta. Y cuando digo todos es todos.

No me quiero poner sentimental con mis hermanos ni na' de eso, así que voy a finalizar esta entrada. Felices últimos días de vuestra vida próximas fiestas.